El origen histórico del nombre del puerto de Coronel, ha sido equivocado por los geógrafos y cronistas chilenos, atribuyéndose como lo hace Asta-Buruaga y Briceño a un misionero del gobierno de Oñez de Loyola.
El señor Enrique Espinoza, a su vez, dice lo siguiente en su "Geografía Descriptiva de Chile": "El nombre de Coronel trae su origen del apellido de un misionero que fue asesinado por los indios durante la administración de Oñez de Loyola, que gobernó entre 1592 a 1598. Sólo en 1851 vino a tomar la forma de pueblo, debiendo su impulso a sus vecinos y ricos depósitos de carbón de piedra, cuyo principal asiento es un promontorio que lleva el nombre de punta de Puchoco, al N.O. de la bahía. Se le dió el título de villa por decreto de 30 de mayo de 1865".
Este es un punto histórico que conviene resolver. Aunque el apellido de Coronel es de origen español, no vino a Chile en la época de la conquista ningún sacerdote ni militar que lo llevase, por consiguiente no se encuentra este nombre en los historiadores coloniales.
Es indudable que fue un militar ilustre quien dio este nombre al indicado puerto, no de su apellido sino de su grado de jefe de ejército.
Fue el Coronel don Francisco del Campo, quien le dio el nombre de título militar con que murió en una tienda de campaña de su bahía.
Este distinguido jefe militar después de batir y desterrar a Baltazar Cordes, sobrino de un capitán inglés al mando de una flota, y que fue asesinado por los indios en medio de una fiesta que le ofrecieron los caciques, se alojó en la costa de la bahía de Arauco, sitio cuyo nombre no han conservado los historiadores, y mientras sus soldados arreglaban algunas embarcaciones, fue atacado sorpresivamente en su tienda de campaña por el mestizo Lorenzo Baquero, oriundo de Quito, prófugo del ejército español y aliado de los indios.
Versión popular
En Torno al Nombre de CoronelVarias son las versiones dadas en esta materia. El autor de "Historia de la Industria del Carbón", lo atribuye al Coronel Francisco del Campo. El Polígrafo don Ramón Briceño dice deberse a un misionero del tiempo de Gobernador Oñez de Loyola. En cambio, don Carlos Oliver Schneider en sus escritos sobre el particular dice: "He consultado con Monseñor Reinaldo Muñoz Olave quién me ha asegurado que no existió nunca sacerdote de ese apellido en esa época.
En cuanto a la aseveración de don Pedro Pablo Figueroa, se puede decir con todo fundamento por los escritos existentes, que el Coronel Francisco del Campo murió en 1602 preparando el despueble de Osorno. Dicho Coronel se encontraba cerca del Canal de Chacao, próximo a un punto denominado Coronel, por lo que existe fundamento para creer en una confusión de lugares y fechas. Agrega el Sr. Oliver Schneider, que la explicación correcta es la siguiente: CORONEL, debe su nombre al General del Ejército de Chile, Castellano del Fuerte de Arauco, don Miguel Gómez de Silva y Manríquez. Este militar tenía una propiedad colindante con el cacique Regumilla que servía de término de jornada a las tropas en viaje de Concepción (Penco) al fuerte de Arauco. Ese término de jornada debe haber estado situado, a ojo de buen varón, donde hoy está Coronel, y esas casas que servían de alojamiento al viajero o a la tropa deben haber sido las del "Coronel". La situación se puede precisar mejor por cuanto el Cacique Regumilla, cuyos descendientes me consta por documentos, eran feudatarios de Millacura, en 1811, son los que en 1825, junto con Neculpí vendieron a don Francisco de Paula Mora, los terrenos que hoy constituyen la Villa de ese nombre.
Termina el Sr. Oliver Schneider, diciendo: "El Padre Rosales al referirse al Gobernador Alonso de Rivera en su viaje desde Penco y al atravesar el Bío-Bío hacia Arauco, fue recibido por los caciques de Melicura y del "Coronel". Queda en claro pues que la versión dada es correcta.
Versión de Raúl Sandoval y Luis Luvece
Pensamos que las distintas versiones entregadas en esta presentación tienen un denominador común. El nombre del lugar es conocido desde 1602.La historia no es decisiva en la explicación final del nombre de nuestra ciudad. Es una discusión abierta para las nuevas generaciones de historiadores.